Cuando ando muy rápido me ahogo. El umbral anaeróbico

Buenas tardes Joan Carles.

En primer lugar agradecerte la cantidad de información y consejos que nos aporta tu blog, parece mentira que se haya tardado tanto en hacer una sección como esta de gran aprovechar en vez de la cantidad de tonterías que, a veces, leemos en los diarios. Querría hacerte una pregunta.  Tengo 56 años y acostumbro a salir 3 veces por semana a caminar  porque te hago caso y creo que puede ayudarme a sentirme mejor. Lo que ocurre es que cuando intento ir rápido me falta el aire y tengo que ir a un ritmo más lento, menos del que me gustaria. ¿Debo preocuparme?

Mi opinión:

Querido Pere. No conozco tu pasado en cuanto a la cantidad de actividad física que has prácticado pero si antes de iniciar esos paseos no hacías mucho deporte lo que te ocurre es que tienes el umbral anaeróbico muy abajo. Te explico: Cuando incrementamos la intensidad de la actividad que hacemos necesitamos más oxígeno para poder suministrar de energia a nuestro motor (corazón), igual que en un vehículo de gasolina. A más intensidad más demanda de oxígeno. A medida que vamos entrenando esa barrera va alejándose y por tanto nos da la oportunidad de incrementar la intensidad. Cuando andas y puedes hablar estás utilizando oxígeno  y por lo tanto tu organismo trabaja cómodo (aeróbico), cuando incrementas el ritmo, te falta el aire y no puedes hablar, estás con demanda de oxígeno (anaeróbico). Para poder mejorar el ritmo de la marcha tendrás que incrementar esa barrera entre lo cómodo y lo no cómodo. Eso es el umbral anaeróbico (la barrera, el momento del cambio). Tienes que andar en ese límite, sin querer abusar y con una cierta tendencia a la comodidad. Verás como poco a poco cada vez tu marcha será más rápida y no te ahogarás.

Saludos.

Joan Carles Folia

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Joan Carles Folia