Cuando te llega la oportunidad tienes que estar preparado

Una de las frases que más ha marcado mi vida ha sido la que pronunció un tal Picasso que al ser preguntado por la tan esperada inspiración respondió que cuando esta llegaba te tenía que encontrar trabajando. Fue una frase extraordinaria porque recogía todos los valores y creencias que formaban parte de mi plan de acción en mi itinerario vital.
Es cierto que en la vida hay momentos en que imponderables como la inspiración, la suerte, la casualidad, la sincronización … tienen mucho que ver con la posibilidad de que las cosas te vayan mejor o peor, pero en la mayoría de los casos estos imponderables dependen mucho más de situaciones humanas y tangibles como son la voluntad, la actitud y la motivación.
Otra de las frases que también me gusta mucho, de hecho es la que lidera mi quehacer cotidiano y mi WhatsApp es la que dice que el destino no es cuestión de suerte, es cuestión de elección, no es algo a esperar al contrario es algo a ser alcanzado. Estas palabras son una ventana abierta a ser lo que queremos ser, lograr todas las cosas por las que luchamos,  acercarnos a la felicidad reduciendo la distancia que hay entre las expectativas que tenemos y el desarrollo de los acontecimientos que nos toca vivir .
La vida, nuestra vida, vuestra vida está llena de oportunidades, de momentos en que se nos da la opción de caminar en una o en otra dirección. Tenemos que estar preparados para este momento (no hay muchos). Debemos haber madurado para saber qué queremos hacer con los días que me han sido otorgados para vivir, para vivir de verdad. La oportunidad es ese momento para valorar qué hemos hecho y si queremos continuar por ese camino o queremos cambiar de sentido. Tener oportunidades implica reflexionar sobre las cosas que hacemos, decimos, sentimos y que nos aportan bienestar y paz interior. La oportunidad es el momento de parada, de respiro, para saber y valorar que esto de vivir es finito y que tal vez, sólo tal vez lo estamos haciendo de manera equivocada, forzada, infeliz.
Será pues aquí, en estos cruces oportunos y manifiestamente necesarios donde tendremos que sentirnos fuertes, preparados, valientes para encarar las cosas tal como son y ser extraordinariamente capaces de tomar decisiones que apoyen lo que ya estamos haciendo o bien que nos conduzcan a pequeños cambios o grandes terremotos. Modificar un hábito (dejar el alcohol o el tabaco) o cambiar de trabajo o de pareja pueden ser esos movimientos tectónicos que provoquen la sacudida necesaria en nuestra vida para poder sentirnos más vivos, más alegres, más libres, más personas.

No seais insensibles a las oportunidades que la vida os presenta de zigzaguear, de modificar el rumbo de vuestras acciones, pensamientos y sentimientos. Tomad el timón de vuestra vida y no tengais miedo a ser felices, a toda costa, asumiendo las consecuencias que todo flirteo conlleva.
Sed fuertes, valientes para prepararse para caminar en la dirección que sentís que lo teneis que hacer. No permitir que una hipoteca, un salario o una amenaza os coaccionen vuestras oportunidades de vivir vuestra vida con intensidad, con libertad y con solidez.
Estad preparados y dispuestos a la llegada de las oportunidades, son las vuestras.

Author

Joan Carles Folia