Cuesta creer a Marc Márquez

La pasada semana vivimos un episodio que, por esperpéntico, no acostumbra a ser muy bien recibido entre los mortales. Un gran deportista de nuestro país decide cambiar de domicilio fiscal situándolo en un semi-paraiso monetario (Andorra). Parece ser que Marc Márquez en España debería pagar alrededor de 4 millones de euros en impuestos y en Andorra no más de 50.000. El cerebro humano tiende a pensar que estas decisiones son tomadas en beneficio propio, no es muy díficil, pues seguramente todos nosotros delante de esa situación y con la misma posibilidad en la toma de decisiones optariamos por viajar a la acogedora Andorra para proteger nuestro patrimonio económico. Lo esperpéntico de la situación es la segunda salida a escena de Marc. “Buscando la tranquilidad”. Se me ocurren cientos de miles de sitios donde Marc puede estar tranquilo incluso al lado de su querida Cervera, lugares donde puede pasear sin ser visto por quien, según él , no le dejan vivir inmerso en una paz necesaria. Andorra es fantástica para entrenar y también Cáceres y Asturias o mejor todavía el País Vasco, todas disponen de territorio adecuado.

Creo firmemente que una persona puede proteger, incluso con tintes de egoismo, lo que se ha ganado con el sudor de su frente (se puede instalar en Andorra)  pero no entiendo como una vez tomada la decisión y frente a la frustración de la crítica la excusa se vuelve rancia y difícil de creer. Marc es joven y por lo visto la pasada semana mal asesorado pero respetando su libertad a no  querer ser expoliado por la fiscalidad de su país lo que debe saber es que yo tengo la libertad de creérmelo o no, y ….. no me lo creo.

 

 

Author

Joan Carles Folia