El deporte remueve las emociones

Una vida sedentaria nos introduce en un mundo lleno de sensaciones aletargadas, de bajada a las tinieblas. El hecho de movernos nos sube a la cima de las emociones positivas.

El siglo XXI es seguramente el periodo más tecnológico, mecanizado y automático de la historia de la humanidad, pero también ha sido el siglo del convencimiento de muchos de nosotros que lo que tira adelante (o atrás) nuestra vida es la capacidad que tenemos de controlar las emociones. No debeis poner esa cara !!!, exactamente he dicho las emociones: aburrimiento, alegría, humillación, alivio, impaciencia, amor, impotencia, angustia, indiferencia, ansiedad, ira, añoranza, inquietud, apatía, insatisfacción, afección, inseguridad, armonía, interés, empuje, intriga, asco, ira, sorpresa, irritación, calma, lujuria, afecto, melancolía, celos, mezquindad, cólera, miedo, compasión, nostalgia, confianza, obnubilación, confusión, obstinación, angustia, odio, culpa, omnipotencia, curiosidad, optimismo, decepción, paciencia, depresión, pánico, desamparo, pasión, desamor, pena, desánimo, pereza, desasosiego, pesimismo, desconcierto, placer, desconfianza, plenitud, desconsuelo, prepotencia, deseo, rabia, desesperación, rebeldía, desgana, recelo, desidia, rechazo, desolación, desprecio, rencor, dolor, repudio, luto, resentimiento, ecuanimidad, resignación, enfado, satisfacción, entusiasmo, seguridad, envidia, serenidad, empatía, solidaridad, espanto, esperanza, temor, estupor, templanza, euforia, ternura, excitación, terror, éxtasis, timidez, tranquilidad, frustración, tristeza, valentía, vergüenza …. y seguramente me olvido de unas cuantas.

Os propongo una práctica. En el caso de los adultos durante diez días vayan a caminar por la naturaleza (o por las calles de los su pueblo o ciudad) y luego háganse una lista de cuáles son las emociones que sienten. En el caso de los niños y niñas os propongo (a los padres) que sustituyan las horas que sus hijos se pasan frente a las pantallas por juegos al aire libre y que les pidais (vosotros también lo vereis) como se sienten después de unos días de vivir esta experiencia. Os puedo asegurar que en ambos casos las emociones que florecerán de sus interiores se situarán en el río del agua limpia y cristalina, emociones de bienestar interior que se trasladará a las actitudes del día a día. Esta es la magia del deporte, bueno, de hecho es la realidad de las hormonas que estimulan y provocan un torrente de mensajes que van y vienen por todos los órganos de nuestro cuerpo. Es una estimulación que promueve el sentido positivo de las cosas, aleja el envejecimiento de nuestra máquina y nos dota de un sistema inmunológico muy potente. El deporte remueve las emociones y curiosamente remueve más las emociones positivas que las negativas. Moverse conlleva que nuestra vida celular interior enriquece también nuestra vida interior emocional, que seamos más alegres, llenos de amor, más armónicos, con interés, empáticos, sorpresivos, calmados, afectivos, con confianza,
curiosos, optimistas, pacientes, apasionados, disfrutando del placer, satisfechos, con entusiasmo, seguros de nosotros, serenos, valientes y sin vergüenza, y menos aburridos, impacientes, angustiados, indiferentes, ansiosos, indignados, apáticos, insatisfechos, inseguros, irritables, miedosos, depresivos, con desasosiego, pesimistas, desconcertados, enojados, asustados, tristes y cerrados.

Eh! Hagan ustedes ejercicio al aire libre y a la luz del día que esto, niños y adultos, os llenará de vida.

Author

Joan Carles Folia