El poder de la convicción

La palabra convicción proviene del latín (convictio) y hace referencia al convencimiento que se tiene sobre algo. Parece ser que los grandes governantes de la antigüedad destacaban en el arte de la guerra por su convictio possit (habilidad de convicción) que referia a su determinación para conseguir el objetivo deseado y su capacidad para convercer a los que con él tenían que luchar (posse persuaderi). Esas dos habilidades en el conseguir el fin siguen estando vigentes en los días pretéritos que nos toca vivir. Debemos tener claros los objetivos que queremos alcanzar, navegar sin rumbo nos hace deambular por el infinito y una vez marcado el punto de llegada, perseverar una y otra vez para la consecución del éxito. La convicción en las ideas pero también en los hechos y las actitudes son el timón de nuestra vida. Cogerlo con énfasi, aunque las olas sean recias, y governar vuestra nave con ímpetu os dará muchos vítoles en la victoria final. Si además sabeis convencer a los que os rodean de que entre todos las cosas són más llevaderas y gratificantes el triunfo no se os podrá resistir. Tener convicción en la acción y en el compartir de nuestros intereses construyen los pilares del éxito, un éxito que nunca debe ser un objetivo en sí mismo sinó una parte del proceso de vivir.

Author

Joan Carles Folia