El “Tata” transmite calma, trasparencia, cercanía y honradez. La importancia de la primera impresión

Los que nos hemos acercado profesionalmente a estudiar la potencia de nuestro cerebro (queda mucho por conocer) sabemos de la importancia en cualquier ámbito de la vida de la primera impresión de las cosas/personas/situaciones.  No es esta una cuestión cualquiera. La primera impresión no es una revelación del más allá ni una artimaña de la magia, la primera impresión es la consecuencia de nuestra propia composición. El ser humano está compuesto en un 70 % de agua y el resto (30%) no son más que reacciones químicas.  Reacciones químicas que nos hacen ser un ente energético que en relación con los demás transmite, o no, sensaciones que nos hacen posicionarnos, de entrada, en aquella vivencia. Aquello que denominamos feeling (sentimiento) nos acerca o nos aleja del contacto con los otros. La amígdala (cerebro) encargada de la gestión de las emociones es capaz de poder detectar ,sin aparente explicación lógica pero con exacta percepción emocional, qué personas nos aportan energía positiva y qué personas nos “repelen”. Despues aparece el filtro de la razón para acabar de confirmar o desmentir la primera impresión.

Viendo al Tata Martino en sus apariciones delante de las cámaras y viéndolo en los entrenamientos con paso relajado y mirada subterranea, mi primera impresión es que tenemos  al frente del F.C.Barcelona una persona buena. Una persona que desde la calma y reflexión de sus aseveraciones, la transparencia de sus actos, su mirada cercana y próxima y su media sonrisa honrada y sincera no nos va a engañar.

Algunos compañeros me comentan que puede ser una puesta en escena porque sabe de la complejidad de su labor y de la casa donde se ha metido, pero los que lidiamos con actitudes y comportamientos, los que nos basamos  muy mucho en nuestras primeras impresiones sin hacer dogma de ello, apostamos por creer que nuestra amígdala no nos miente y que las sinergias que recibe son la confirmación de que el “tata” tiene que demostrar si es un buen entrenador pero nos ha convencido que es una muy buena persona. Esa es mi primera impresión de Gerardo Daniel.

 

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Joan Carles Folia

3 Comentarios

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  1. Es cierto que parece una persona senzilla y honesta, me da la sensación que tenemos un buen entrenador.

  2. Juan Carlos a veces la primera impresión puede engañarte y con el conocer a la persona cambias de opinión.

    • Joan Carles Folia

      Tienes toda la razón Emilio. La primera impresión no es dogma, es sencillamente una aproximación que muchas veces es acertada pero en otras ocasiones la “química” se contradice con las carreteras de la razón y hay personas que pueden parecernos, de entrada, de una determinada manera que después no corresponde con la realidad. También comentarte que hay personas que tienen esa sensibilidad para detectar esos flujos energéticos y su margen de error es pequeño o casi nulo.
      Un abrazo.