El valor del deporte cuaja en la empresa

El mundo del deporte y el mundo de la empresa a menudo nos presentan situaciones en que su paralelismo es extraordinario y marcadamente aprovechable. La gestión del entrenamiento y de la competición deportiva tiene mucho que ver con los procedimientos, métodos y objetivos que una empresa puede marcarse en el momento de plantearse cuáles son las estrategias en comunicación, gestión de recursos humanos, competencias y habilidades punteras y visualización de logros que una empresa se puede plantear en su plan estratégico.

Encarar una final de Grand Slam de Tenis o una final de la Liga de Campeones de fútbol acoge una serie de variables: actitud, motivación, capacidad de esfuerzo, estrategia, capacidad de sobreponerse a la frustración, análisis del contrario (cliente ) y una larga secuencia de habilidades y valores estrictamente necesarios en el modo de abordar un proyecto profesional, negociación o logro de objetivos.

Es por ello, por esta similitud, que el deporte  proporciona una magnífica oportunidad para, bebiendo de sus fuentes, fortalecer estructuras empresariales de magna importancia.

El ejemplo de esfuerzo en la trayectoria deportiva de Rafa Nadal o la capacidad de motivar que tiene Pep Guardiola sirve muchas veces para consolidar maneras de hacer y ejecutar en el sector empresarial. Recordar como el primero es capaz de levantar y luchar por partidos y bolas perdidas hace que muchos trabajadores se iimpegnen de este espíritu mordedor. Escuchar como el segundo defensa, motiva y resuelve situaciones de conflicto alecciona a muchos directivos que tienen a su cargo grupos de personas que hay que estimular y animar en determinadas ocasiones.

El deporte como foco de observación de las empresas aporta la búsqueda de una mejora constante, el dominio de las emociones, el trabajo ascético de preparación larga y continua para alcanzar un objetivo no inmediato, la paciencia, el sacrificio, la constancia , la aceptación de la derrota como camino de superación, la cooperación con otras personas para lograr un objetivo común, la renuncia al propio bien en beneficio del grupo, el respeto y valoración de las capacidades de los compañeros y los adversarios o la solidaridad entre los compañeros, cualidades humanas indispensables para adquirir la madurez necesaria para vivir una existencia libre, responsable y plena, en el caso de las personas o bien para alcanzar el éxito profesional individual y / o colectivo en el caso de la exigencia de la empresa.

Author

Joan Carles Folia