Las grasas se van andando

Una de las cuestiones que más preocupan al ser humano es el cuidado del cuerpo, bien sea puramente por una cuestión estética o en el mejor de los casos preventiva de salud. En ese sentido los lípidos ( las grasas) acumulados en nuestro organismo han sido caballo de batalla, diríamos, en los últimos 50 años (antes la humanidad tenía otras preocupaciones). La gente se ha lanzado a hacer deporte (eso es bueno siempre que se haga correctamente) y a probar una infinidad de dietas (algunas controladas por profesionales y la mayoría de manera autodidacta) que nos han llevado en muchos casos a actitudes bastante obsesivas. Es cierto que, como en una libreta de ahorro, si controlomas lo que entra (ingresos/calorías) y lo que sale (gastos/ejercicio físico) podemos tener un saldo (económico o físico) equilibrado. Hoy me centraré en hablar del gasto calórico, es decir de la necesidad de quemar grasas para poder embellecer nuestro interior y nuestro exterior. Hay un desconocimiento bastante importante respecto de cómo podemos gastar mayor número de calorías, que nada tiene que ver con correr más rápido, sudar más, sufrir más…. Muchos salen a correr 30 minutos pensando que en ese esfuerzo conseguiran eliminar materia grasa y no es así. Los lípidos se estimulan de otra manera, lo hacen cuando la agresión que reciben se dilata en el tiempo y  con una intensidad media/baja (caminar durante al menos una hora). El funcionamiento fisiológico del cuerpo humano es similar al cambio de marchas de un automóbil, para esfuerzos cortos e intensos marcha corta con gasolina muy refinada (en nuestro cuerpo ATP o glucógeno) para esfuerzos largos, marcha larga con gasolina  de menos calidad (grasas). Por lo tanto para poder quemar estas últimas no debemos plantearnos un tipo de ejercició de baja duración por muy intenso que sea (nuestro organismo no consumirá grasas), debemos hacer un tipo de actividad física donde activemos el consumo energético de aquello que queremos gastar (grasas) y para conseguirlo debemos escoger la marcha correcta (larga duración e intensidad media, se me ocurre andar a un ritmo elevado sin llegar a correr).

Entonces quedamos que la fórmula matemática será:

Comer moderadamente + andar activamente = CUERPO SANO Y BELLO.

Author

Joan Carles Folia