Movimientos armónicos para la 3a edad

Ahora que estamos inmersos en la empeño chino, sociedad en crecimiento que parece invadir todo nuestro alrededor, hablaremos de una práctica milenaria, el Tai Chi, que en la última década se ha extendido por toda la geografía occidental . Los beneficios de esta práctica los desmenuzo en este artículo pero así de entrada dejaremos claro el objetivo fundamental de esta propuesta de actividad: conseguir un bienestar físico y psicológico mediante unas herramientas integrales, de trabajo común de todos los sistemas que intervienen en nuestro cuerpo. El Tai Chi se plantea retrasar el envejecimiento con una intervención directa y energética sobre todos los tejidos, ligamentos, músculos, vías respiratorias, arterias, venas, huesos, grasas, cerebro … Quiere un todo global, un trabajo en equipo del conjunto de elementos que gestionan nuestra vida.

El Tai Chi propone una serie de estiramientos y giros en cada uno de sus movimientos que intervienen directamente en el flujo sanguíneo, en la fuerza y ​​en el nivel de flexibilidad de la persona. El hecho de generar un movimiento de circulación libre y bien tratado genera un canal energético de vitalidad inigualable.

Además esta praxis interviene en los procesos de regulación del colesterol (quemando grasas y azúcares), fortalece los huesos (retrasando la osteoporosis), disminuye los latidos del corazón (regulando la presión arterial) y aumenta el volumen de ventilación pulmonar (mejorando la respiración).

El Tai Chi es fantástico para regular el sistema nervioso vegetativo (aquel que se encarga de la regulación de nuestro cuerpo mediante las vísceras, sin pasar por el ordenador central (cerebro) pero es que este ordenador central deja de soportar cargas innecesarias ( estrés) aplicando la técnica en cuestión.

Estamos ante un ejercicio total,  frente a  un amasijo de movimientos realizados con lentitud armónica que en su suma final aportan un condicionamiento psico-físico extraordinario.

Es cierto que esta batería de elementos positivos son magníficos para la 3 ª edad pero no deja de ser menos cierto que el Tai Chi puede aplicarse a cualquier edad y en casi todas las circunstancias. Una ejecución tranquil.la y facilitadora nos abrirá la puerta a una realización cómodo de estos ejercicios. No es menos ciert que, como todo en esta vida, la correcta utilización de las técnicas de una manera absolutamente cuidadosa impone un tiempo de práctica.

En todo caso el Tai Chi abre las puertas a las personas que les cuesta mantener una cierta regularidad de práctica deportiva por el agotamiento físico que conlleva, es una propuesta que añade una cierto compromiso y una manera de entender la vida, más tranquil.la y reposada.

快乐 体育 (feliz deporte).

Author

Joan Carles Folia