Padres permisivos hijos tiranos, tanto en el deporte como en la vida

Se puede aprender del NO y del SI. Me atrevo a decir que se aprende más de uno no que de un sí.

Me podeis  explicar ¿porque cuando vuestros hijos acaban el entrenamiento y salen por la puerta de los vestuarios lo primero que haceis es cogerles la bolsa de deporte? Es una pregunta que a menudo hago a muchos padres y madres y la respuesta suele ser del tipo: es que pobres están cansados. Esta acción, coincidiremos sin importancia, es un manifiesto abierto a una serie de situaciones en que los padres y madres les hacemos la vida más fácil, a la vez que también los estamos educando en la comodidad y la exigencia hacia nosotros y el mundo, ya lo hace mamá!! La bolsa de deporte no es, tan sólo, un peso que debe cargar el niño sino que es la consecuencia de querer hacer deporte, al igual que los golpes que recibe, el abucheo del entrenador o la ducha de después. La bolsa deportiva es una herramienta necesaria para hacer esa actividad que: hijo tanto te gusta! y como es tu actividad y también es tu bolsa, te toca llevarla a ti.
No hijo mío no, no te cojo la bolsa, la bolsa es tuya, ¿verdad que tú no le llevas la bolsa a papá cuando él hace deporte?, Pues lo mismo pero al revés.

No tengais mala conciencia, os toca educarlos y a veces, muchas veces, debeis decir que NO. Es cierto que el NO a menudo va acompañado de una cierta sensación de remordimiento porque veo que mi hijo frunce el ceño  o pone cara de pobrecito, pero tranquilos, le estáis haciendo un favor. Les estais diciendo: “Bienvenidos al mundo de las personas mayores”. Las cosas que nos gustan también conllevan un sacrificio (llevar la bolsa de deporte) y si de bien pequeños y con cosas tan insignificantes como la toalla mojada y la ropa sucia dentro de la bolsa ya les hacemos saber que incluso lo que nos gusta tanto (el futbol…) también reclama su responsabilidad, estais marcando el camino de la vida adulta.

NO, NO, NO, a veces mal que nos pese debemos decir que NO. Hemos de decir que no cuando nuestro hijo dice que no tiene ganas, ese día, de ir a entrenar sin más, debemos obligarlo a ir: Es su obligación. Hemos de decir que no cuando nuestro hijo nos dice que ahora ya no le gusta el voleibol y quiere dejarlo sin motivo aparente y firme. Debe terminar un trimestre, un curso deportivo porque él formalizó un compromiso. Hemos de decir que no en definitiva tantas veces como sea patente que el SI nos lleva a aceptar una incomodidad puntual de nuestro hijo sin más.

La vida está llena de incomodidades puntuales.

Ahora que ya tenemos claro que no le tomaremos la bolsa cuando termine su actividad, podríamos abrir el tema de ¿qué hacemos cuando el niño llega a casa con la bolsa y la tira de cualquier manera y en cualquier lugar. Digo que podríamos iniciar este tema pero no lo haremos, porque si ha leído con atención las primeras líneas de este artículo creo que ya tiene claro qué debe hacer.

Recuerde por último que siempre habrá un día que podemos hacer de padres bobos y llevarle la bolsa de deporte a nuestro hijo.

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Joan Carles Folia

9 Comentarios

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  1. Buen articulo. Yo tengo un niño de 10 años, y yo la verdad no le llevo el bolso, ya que pienso como Ud., es su responsabilidad.
    Saludos

  2. Creo que se puede aplicar a cualquier actividad en la vida no solamente al deporte. A veces, muchas veces, lo que quieren nuestros hijos/as, no es lo que más le convienen, ojo!.

  3. Joan Carles Folia

    Efectivamente, lo mejor es mantener un equilibrio entre el SI i el NO. pero el No debe aparecer

  4. Totalmente de acuerdo. Que suerte leer todos estos artículos antes de ser padre. Saludos!

  5. Lo primero felicitarle por este pedazo de bloc.
    Ya pensaba que me estaba quemando demasiado en mi trabajo y que la culpa no la tenían mis hijos…
    Porqué? Por que cuando voy a por ellos al colé no les cojo la mochila , si no han cogido la merienda hasta que no lleguen a casa no hay el tipico bollicao …
    Estamos todos cansados de ver al típico abuelo o la madre cargar con las mochilas de dos o tres nietos y explicándote por el camino el hombre que no quiere que a sus nietos les pase lo que a él que trabajo como un mulo desde los 10 años…
    … En definitiva encantado con este artículo .

  6. Joan Carles Folia

    Muchas grácias por el comentario y por remar a favor de marcar unas normas a nuestros hijos.

  7. Ya decía yo que no lo estaba haciendo tan mal que digamos!! Es bueno, que a cierta edad (7-8 digo yo) ya aprendan a cargar con sus pequeñas responsabilides.

  8. Buen artículo, aunque con matizaciones, yo diría niños listos + que padres permisivos.

    No hay que decir No, mejor no darle la oportunidad a tener que decirle nada que la bolsa la tome el niño.

    Imponer no es la mejor forma, mejor dialogar y hacerle reflexionar y sobre todo enseñarle a pensar y a ponerse en el lugar de los demás, explicarle que cada efecto proviene de una causa y para esto recomiendo menos basquet y fútbol y más ajedrez como actividad.

    Ahora que recientemente se ha bautizado el sentido común con el término educación emocional, parece que ya son muchos los que creen que pueden mover grandes rocas y subir altas montañas, entre otros muchos retos observando las emociones y sensaciones de los que nos rodean sin debilitar el sistema autoinmune de nuestros hijos, si señores experimenten no riñan tanto y dialoguem más se sorprenderán de la autoconfianza que les transfieren a sus hijos y la fortaleza que conlleva.

    Nota: forzar a un niño a entrenar puede conllevar una lesión, cuidado! sería mejor preguntarle si desa seguir practicando esta disciplina.

    Evidentemente los compromisos se deben llevar a término cuando se adquieren y es necesario de la misma forma que cuando se adquirieron llegar a acuerdo para finalizarlos si es necesario o no prologarlos en exceso siempre que no exista una razón de peso. La probabilidad de que esto suceda disminuye si apuntamos a nuestros hijos a actividades con conocimiento de causa / efecto previo dialogo de la responsabilidad que conlleva un deporte colectivo y del esfuerzo necesario para incentivar el buen desarrollo de la práctica, lamentablemente se confunden habitualmente las actividades extraescolares como parking de niños lo cual acaba por crear este tipo de problemas causados por la facilidad con que se adquieren y rompen los compromisos que no son fruto de motivaciones razonadas sinó más bien de justificaciones tales como… mis amigos van o ya me parece bien descansar de niño durante un rato. Tener un hijo es una responsabilidad de la que muchos no somos conscientes, no se puede delegar ni a maestros ni a familiares, lamentablemente no todos disponemos del tiempo necesario pero luego no hay que extrañarse de los malos hábitos que estos adquieren si la atención no es la adecuada.

    El cariño que reciben nuestros hijos es proporcional al que nos devuelven, cuanto más invertimos en educar los sentimientos más probabilidades de éxito tendrán en sus vidas futuras y más habremos contribuído a ayudarles.

    No pretendo que compartan mi onión sólo la dejo aquí para que reflexionen sobre el tema.

    Saludos

  9. Joan Carles Folia

    Gracias Jordi por esta excelente reflexión. Me apunto.