Soy lamentable, quiero decir que me lamento siempre

Desde que el hombre es hombre y la mujer mujer hemos tenido la necesidad de justificarnos cobijándonos en la búsqueda de culpables ajenos a nuestras actitudes. Desplazar el foco de la responsabilidad ha sido una de las estrategias más recurrentes, por utilizadas, del género humano. No tener la culpa de las cosas y ser víctimas de todo lo que acontece a nuestro alrededor nos ha proporcionado una coraza defensiva que nos ha protegido, pero también nos ha hecho caer en el saco de las lamentaciones, que significa, no hacer nada para encontrar soluciones.
El maestro chino ya decía que lo más malo no es caer en el río, sino quedarte mucho rato. Todos en nuestra vida tenemos momentos de fracasos, de pinchazos y turbulencias (caemos en el  río) pero es justamente en ese momento cuando la lamentación, el regocijarse en la queja no te lleva a ninguna parte. Hay que salir del agua, del agujero y poner manos a la obra, participar del método eureka y encontrar la solución.
Ya sabemos que en esto de encontrar trabajo, las cosas están muy mal, la búsqueda es complicada, las ofertas escasas, los sueldos deshinchados …. pero todo esto es la parte del quesito que no puedo controlar. De cuánto quesito estoy hablando? Del 60,70, 80% …, pues bien concentro mis fuerzas en el 40,30 o 20% del quesito que sí depende de mí, de mi actitud, de  mi formación, de mis ganas de salir en la calle y “pelear” con el mundo, haciendo frente, sin lamentos, sin miedo, sólo con ganas de ser el protagonista de mi película, de mi vida, de mi futuro.
Picando piedra una y otra vez, sin desfallecer, la insistencia es en sí misma una victoria que hincha mi autoestima, hace sentirme útil y casi siempre se encuentra con el éxito. Necesitamos poder salir del río lo antes posible, si me quedo dentro y me lamento el agua entumece mis cuerpo, lo paraliza y finalmente lo engulle, hace que me haya vuelto  una persona lamentable.

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Joan Carles Folia

1 Comentario

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  1. Cuánta Razón que tienes Juan Carlos. Yo soy el primero que me lamento y no hago nada por cambiar. Lo intento, ¿cómo?